Recaer no es empezar de cero
Cuando alguien vuelve a consumir después de un tratamiento, lo primero que aparece es la idea de que todo fue en vano. No es así. Lo que la persona aprendió sobre sí misma, sobre lo que la empuja a consumir y sobre cómo pedir ayuda sigue ahí, aunque en ese momento no lo sienta.
Una recaída puede ser parte del proceso. No es inevitable ni hay que esperarla, pero si ocurre conviene leerla como información: muestra qué parte del plan necesita ajustarse. Muchas veces lo que agrava la situación es esconderla y dejar que el consumo se repita.
Lo que cambia antes de volver a consumir
Casi siempre hay cambios previos, chicos, que se van sumando. Tres son muy frecuentes: la rutina que se desarma, el aislamiento y el regreso a lugares o personas ligadas al consumo. Una forma práctica de detectarlos es repasar algunas preguntas cada semana, o que la familia las tenga presentes:
- ¿Se mantienen los horarios de sueño, de comidas y de actividad física?
- ¿Se faltó a la terapia, al grupo o a los encuentros de seguimiento?
- ¿Hay menos contacto con las personas que apoyan la recuperación?
- ¿Se volvió a pasar por lugares o a hablar con gente con la que se consumía?
- ¿Aparecen gastos, salidas o silencios que antes no estaban?
Si varias respuestas preocupan, es momento de llevarlo al espacio terapéutico, no de esperar a ver qué pasa. Ampliamos estas alertas en la nota sobre señales de recaída y cómo prevenirla.
Si ya hubo un consumo: las primeras horas
Si hay riesgo de vida, llamá ya. Ante dificultad para respirar, pérdida de conciencia, convulsiones, dolor en el pecho o ideas de hacerse daño, llamá al 107 (SAME) si estás en CABA, o al 911 o al servicio de emergencias de tu localidad. La Línea 141 de SEDRONAR es gratuita, anónima y atiende todos los días, a toda hora.
- Cuidar el cuerpo primero. Después de un tiempo sin consumir, el organismo tolera menos y la cantidad de antes puede hacer mucho más daño. No sumes otra sustancia ni medicación por tu cuenta para «cortar» el efecto.
- No atravesarlo en soledad. Avisale a alguien de confianza y pedile que te acompañe.
- Contarlo, no esconderlo. Hablá cuanto antes con tu terapeuta o con el equipo que te acompaña.
- No decidir en caliente. Pensamientos como «ya arruiné todo, da lo mismo» empujan a seguir. Hablalo antes de sacar conclusiones.
- Si el consumo volvió a ser diario, sobre todo de alcohol o de psicofármacos, no lo cortes de golpe sin supervisión médica.
La familia ante una recaída: ni castigo ni silencio
Para la familia, enterarse de un consumo después del alta duele y asusta. Es común reaccionar de una de dos maneras, y ninguna ayuda. Una es el castigo: gritos, amenazas, el «te lo dije», retirar todo apoyo de golpe. La otra es la negación: hacer como que no pasó, justificarlo o cubrirlo frente a los demás.
Lo que suele servir está en el medio. Decir con calma lo que viste, sin acusar. Separar a la persona de lo que hizo. Sostener los acuerdos que ya existían, por ejemplo sobre el dinero. Y alentar el contacto con el equipo terapéutico ese mismo día, o acompañar a hacerlo. La terapia familiar ayuda a preparar estas respuestas antes de necesitarlas.
Volver a trabajar o a estudiar, con un plan
Retomar el trabajo o el estudio es una parte central de la reinserción, y también un momento de exposición: horarios exigentes, estrés, reuniones donde se toma, la fecha de cobro. Conviene llegar con un plan de prevención pensado para esa vida concreta, armado con el equipo antes del alta. Algunos puntos que suele incluir:
- Las propias señales de alerta, escritas con las palabras de la persona.
- Los nombres y teléfonos de quienes pueden atender un llamado cuando aparecen las ganas de consumir.
- Qué hacer en situaciones puntuales: un brindis en la oficina, un mal día, un cruce con alguien del consumo.
- Un ritmo gradual: empezar con lo posible y sumar responsabilidades de a poco.
- Qué contar en el trabajo o en el lugar de estudio, y a quién: una decisión personal que se puede pensar en terapia.
El plan se revisa cuando la vida cambia: un empleo nuevo, una mudanza, una pérdida.
El seguimiento después del alta
Al salir de la comunidad se vuelve a la casa de siempre, a las calles conocidas y a los propios horarios. El seguimiento para prevenir recaídas existe para acompañar ese regreso: es donde se revisa el plan, se habla de un desliz antes de que crezca y se ajusta lo que haga falta. Cómo se organiza y con qué frecuencia se define con el equipo, según cada persona. Lo explicamos en prevención de recaídas y reinserción.
Si estás en Bonifacio y hubo una recaída, o se acerca un alta y querés saber cómo sigue, escribinos por WhatsApp. La consulta es confidencial y, si hace falta, la entrevista de evaluación define qué acompañamiento corresponde en este momento.
Cómo es el ingreso desde Bonifacio
Primera consulta
Nos escribís por WhatsApp desde Bonifacio o desde donde estés. Puede hacerlo la persona o un familiar, de forma confidencial.
Entrevista de evaluación
El equipo evalúa la salud, el consumo y el contexto familiar para definir qué tratamiento corresponde.
Preparación del ingreso
Coordinamos la fecha, la documentación y cómo llegar. Te orientamos también con la cobertura.
Tratamiento y seguimiento
Plan personalizado, trabajo con la familia y preparación del regreso a Bonifacio.
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Preguntas frecuentes en Bonifacio
¿Hay que contar en el trabajo que se hizo un tratamiento por adicciones?
No hay una respuesta única: es una decisión personal. Conviene pensarla en terapia antes de volver, evaluando qué información compartir, con quién y qué apoyos pueden ayudar a sostener la rutina laboral.
Si alguien de Bonifacio muestra señales de recaída, ¿a quién consultamos?
Primero, al equipo que hace su seguimiento, si lo tiene. También podés escribirnos por WhatsApp: la consulta es confidencial y te orientamos sobre los pasos según la situación. Si hay riesgo de vida, llamá a emergencias.
¿Qué hago si volví a consumir después del tratamiento?
Primero, cuidate: si hay síntomas de riesgo, llamá a emergencias. Después, no lo escondas ni lo atravieses en soledad: contáselo a alguien de confianza y a tu equipo terapéutico cuanto antes. Lo que trabajaste sigue valiendo; la recaída indica que el plan necesita ajustes.
¿Cómo reacciono si un familiar recayó?
Con calma, aunque sientas enojo o miedo. Evitá el castigo y también hacer como que no pasó. Contale lo que viste, recordale que puede pedir ayuda y acompañá el contacto con el equipo terapéutico. Si hay signos de intoxicación, llamá a emergencias.
Más información para Bonifacio
- Cómo evitar una recaída
- Prevención de recaídas
- Programa de prevención de recaídas
- Recaída en adicciones
- Recaída en el alcohol
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- Tratamiento de adicción a psicofármacos
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- Tratamiento económico adicciones
- Tratamiento gratuito adicciones
- Tratamiento integral adicciones
Qué hacer ante una recaída en otras zonas
Información orientativa de Espacio Terapéutico. No reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Ante una urgencia: 107 (SAME, CABA) o 911 · Línea 141 de SEDRONAR.



